domingo, 14 de septiembre de 2008

Tarde

Al abrir las puertas te quedaste en el umbral,
te invité a entrar y apenas tomaste un café;
llegaste como alguien que quiere pasar y tiene miedo,
como a quien le esperan en algun lugar.

siempre mantuve la esperanza de que entrarías,
tu siempre esperaste que te tomara de la mano y te hiciera pasar.
creí que era suficiente con abrir las puertas...

pronto, como quien se esconde, las volví a cerrar,
es que por allí entraba mucha luz
pero tu presencia no lo permitia,
era en partes tu reflejo y en partes los destellos,
y yo queria que  tomara un solo matiz,
entonces cuando te sentí lejos
cerré mis puertas y de coraje tiré las llaves,
 ya no hubo ni luz ni tu presencia...
y... cuando tocaste, ya no pude abrir...
 

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