lunes, 15 de septiembre de 2008

Clock, clock, clock

El,

sabe ser tan rápido como gacela

y tan ecuánime y paciente como una tortuga,

a todos nos da, y nos quita

y pasa sin importarle nada

ni nadie...

El,

ve como el corazón cambia de frío a calor

va por ahí mofándose del epílogo de la gente

lo percibimos en  todos lados

es tan sutíl

El, 

es el mehoyo de la vida

vemos su reflejo en el espejo

su existencia es vital

para que haya rutina, transiciones y cadencia

entonces, tenemos que coexistir con
El

o darle fin

de todos modos terminaria igual

es el cáncer del sistema

nos corroe lentamente

y sus garras nos hieren.





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