viernes, 26 de septiembre de 2008

Neva Dentro

Deja que neve y que se ahogue todo en la tormenta,
que se frizen todos los latidos y se adormescan los sentidos.

Deja que caiga, una a una y poco a poco;
que te arrope hasta la sombra de un suspiro.

Deja que caiga, horizontal, vertical,diagonal, da igual.

Deja que se arrope tu corazon, que esta frio,
y se congele todo lo que ya estaba helado.
y haz como el camarón que se duerme...

Deja que sea invierno por que el verano también fue asfixiante;
deja que en vez de gris todo se vuelva blanco, subreal.

Sólo tienes que ser un puño de materia inerte,
observando desde dentro;
 traspasando las paredes con la mente,
jamás con el corazon.

No puedes evitar ser el rey midas del hielo 
sientes que ya no puedes respirar,

Y despacio te conviertes en estatua...y no de la libertad.
sino en la monalisa del polo este.
o en la mujer del vitrubio de lagrimas congeladas.

Al menos ya no lloras, por que el frio no te lo permite;
sin embargo tampoco te permite sonreir...

Admiras desde tu sordido silencio,
la vida de la gente, que no tienes.
la belleza del error y del perdon.
de un desliz, de una locura...
en fin, de esos lujos que no tienes.

y todo cae, todo pasa y todo se pierde...
en el abismo del tiempo y el espacio.

Agonizas es cierto, pero en el fondo se escuchan los latidos,
mueres lentamente y de ello estas consciente...

Parece claro, en realidad esta obscuro,
deja que sea invierno,
pues no hay verano eterno.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Clock, clock, clock

El,

sabe ser tan rápido como gacela

y tan ecuánime y paciente como una tortuga,

a todos nos da, y nos quita

y pasa sin importarle nada

ni nadie...

El,

ve como el corazón cambia de frío a calor

va por ahí mofándose del epílogo de la gente

lo percibimos en  todos lados

es tan sutíl

El, 

es el mehoyo de la vida

vemos su reflejo en el espejo

su existencia es vital

para que haya rutina, transiciones y cadencia

entonces, tenemos que coexistir con
El

o darle fin

de todos modos terminaria igual

es el cáncer del sistema

nos corroe lentamente

y sus garras nos hieren.





domingo, 14 de septiembre de 2008

Tarde

Al abrir las puertas te quedaste en el umbral,
te invité a entrar y apenas tomaste un café;
llegaste como alguien que quiere pasar y tiene miedo,
como a quien le esperan en algun lugar.

siempre mantuve la esperanza de que entrarías,
tu siempre esperaste que te tomara de la mano y te hiciera pasar.
creí que era suficiente con abrir las puertas...

pronto, como quien se esconde, las volví a cerrar,
es que por allí entraba mucha luz
pero tu presencia no lo permitia,
era en partes tu reflejo y en partes los destellos,
y yo queria que  tomara un solo matiz,
entonces cuando te sentí lejos
cerré mis puertas y de coraje tiré las llaves,
 ya no hubo ni luz ni tu presencia...
y... cuando tocaste, ya no pude abrir...