Que tristeza causa la mirada ciega del desamor;
Ese vaivén de pensamientos oceánicos,
Esa inmensa sensación de inexistencia.
Que tristeza causa ser sin vivir;
Abandonarse al limbo casi inconsciente,
De lo que alrededor se desploma,
Lo que agoniza y se corroe,
Y con el tiempo se lleva el viento.
Que fraude es la idea del amor en la vida,
Le da un sentido absurdo y patético,
Le da emoción y falsa publicidad,
Al fabuloso viaje sin tiempo
Y sin cuota reembolsable.
Es un fiasco esto de las mariposas en el estomago,
No es más que una indigestión,
Que pronto deviene en úlcera
Y que sea compartido y genuino
Es como ver una estrella fugaz,
A plena luz del día.
No más que un sueño…
Que tristeza, convertirse en una piltrafa,
A causa de una idea ilusoria,
En aras de una felicidad movediza...
Que traicionero me salió el corazón
Me vendió un sueño
Y fue mi judas
Por algo siempre me dijiste
Que escuchara la voz de mi consciencia,
Que te escuchara a ti que eres mi amiga
Y que puedes ver la realidad
Más allá de tus narices
Que me conoces mejor que yo misma.
Y, el ruido que hacia la disputa
Entre la mente y el corazón
Ensordeció mis sentidos.
Habla Razón!
Ese estúpido corazón es terco
No entiende nada de la vida
De sobrevivir!
El mismo se abalanza siempre
Al precipicio más cercano
Algo masoquista y terco
Sino fuera por mí me pregunto donde estaría
Ya han sido tantas veces que lo he levantado
Que lo he curado, que le he vendado las heridas
Aun así solo anda con aquella estúpida
Aquella a la que elogia tomas moro
Como si nadie fuera más divertida
Como si ella esta ahí cuando en verdad la necesita
Esa solo anda creándole problemas
Y a mi ya ni me mira
Por que ella nada le recrimina.
Que manía tiene la gente de escuchar solo lo que quieren
De ver con sus propios espejuelos la realidad
Ay! si tomaran los míos prestados…