
La miré y descubrí
que ella también me miraba
Fría y fijamente, como se mira un cartel
que no entiendes… con curiosidad.
Ella venía tambaleándose sobre sus flacas piernas
que a la vez se estremecían
Balbuceaba algo que yo no entendía
Su silueta deforme con el niño a cuestas,
y la maleta a rastras
Yo pude apreciar sus grandes ojos tristes,
Como de lechuza.
Parecía temblar aunque no hacía frío
Se acercaba y me miraba
Se acercaba y la miraba
Le llovían algunas gotas
de sudor por la sien
tenía dos enormes lunas negras
en la mirada
Mientras su respiración se extinguía
Sus pasos se acortaban
Como sus brazos y su fuerza
No me inmuté cuando pasó a mi lado
La verdad me dio pena
“Tacos, bultos, chamacos” balbuceó
Quizás trato de excusarse
Sin embargo hoy es ella
Mañana tal vez sea yo.
1 comentario:
Gisela, eres muy creativa. Espero ver pronto tus escritos en un periodico de circulacion nacional... Para poder decir, a ella yo la conozco. Seguiremos en contacto... S. Gomez
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